Mascotas bien alimentadas

Al igual que los humanos, los animales domésticos, para seguir una dieta equilibrada. Es imprescindible conocer las necesidades específicas de cada raza, el tipo de actividad que lleva a cabo, la edad y las circunstancias particulares –una perra o una gata embarazada o que esté amamantando a sus crías no tiene las mismas necesidades nutricionales que otra en condiciones normales-.

Tanto en el caso de los perros como de los gatos –las mascotas más comunes en nuestro país- es fundamental que la dieta incluya proteínas, grasas, fibras, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Por esta razón, no podemos basar la dieta en las sobras de nuestra propia comida o en preparados caseros, ya que eso podría traducirse en una alimentación insuficiente y desequilibrada.

El mercado ofrece una amplia gama de productos que se venden enlatados, en forma de pienso seco o semihúmedo. A nivel nutricional, no hay muchas diferencias entre unos y otros. La elección vendrá determinada por las preferencias de almacenaje o el precio; puede consultar a tu veterinario sobre los productos más adecuados.

Cómo distribuir las comidas

Los gatos comen cuando les apetece, por lo que la mejor opción es colocar el recipiente con la comida en un lugar tranquilo de la casa. Se recomienda dejar porciones pequeñas y reponer la comida varias veces al día para que esté lo más fresca posible.

En el caso de los perros, este sistema puede utilizar tan sólo si se trata de un animal tranquilo o que haya sido educado para comer correctamente, ya que si es muy goloso comerá más de la cuenta y es muy probable que acabe con problemas de sobrepeso. Una buena idea para adiestrar al perro es ofrecer comida varias veces al día y retirársela del comedero al cabo de 15-20 minutos. Es importante evitar la sobrealimentación, ya que la obesidad se está convirtiendo en un problema cada vez más grande entre perros y gatos.

Normas básicas

  • Es fundamental que tu mascota tenga siempre agua fresca disponible. Piensa que si utilizas pienso seco necesitará beber más a menudo.
  • Para los gatos es más aconsejable la comida semihúmeda o húmeda que la seca, ya que los gatos tienden a beber poco agua, lo cual puede provocar cálculos o infecciones urinarias.
  • Para los perros, la comida húmeda o semihúmeda es mejor servirla a temperatura ambiente o calentarla un poco. La de los gatos debes calentarla ligeramente.
  • No ofrezcas a tus mascotas carne cruda, ya que puede contener parásitos o bacterias. Tampoco se recomienda darles huesos –ni siquiera a los perros-, ya que éstos pueden astillarse y causar heridas internas al animal.
  • Utiliza un comedero distinto para cada animal y no pongas nunca al lado de la bandeja de arena donde hacen sus necesidades.
  • Si tu mascota come tierra, hierba, plantas o sus propios haces es aconsejable acudir al veterinario.

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