Diseñando un jardín acuático (parte II)

Para mantener tu jardín acuático hermoso y con vida deberás brindarle cuidados similares a los que requiere un jardín común. De tanto en tanto vaciarás el estanque por completo (una bomba te será muy útil) y harás una limpieza profunda del mismo.

Sumado a esto habrán cuatro aspectos que no deberás descuidar jamás: el estado del agua, la limpieza del fondo, el cuidado de las diferentes especies que viven en el estanque y la prevención de plagas.

Poda de plantas acuáticas
Con frecuencia tu estanque requerirá una poda. El motivo de la poda puede ser quitar hojas y flores mustias de alguna planta o controlar especies que crecen demasiado y que le quitan espacio a otra planta. Esto sucede generalmente con las variedades flotantes.

Con el fin de evitar estas invasiones y mantener la disposición del espacio acuático ordenado, separarás las plantas utilizando recipientes plásticos con muchos agujeros -o cestos plásticos- que luego sumergirás en el estanque. Formarás un piso de sustrato en el recipiente, colocaras la planta encima y cubrirás el cesto con piedras para que se hunda fácilmente.

Limpieza
Debes estar siempre alerta  cuidando que el agua no se ponga turbia y que no se genere demasiado musgo. Si esto sucede a menudo es porque el agua no tiene suficiente movimiento o porque la temperatura es demasiado alta.

Aunque puedes renovar el agua del estanque parcialmente, te recomendamos que realices una limpieza completa al menos tres veces al año. En invierno deberás deshacerte de la materia orgánica acumulada en el fondo mientras que al finalizar el otoño tendrás quitar las hojas de los aboles.

Enemigos del estanque
El caracol acuático (Ampularia sp.) es el principal enemigo del estanque. Sus huevos son rosados y son colocados al dorso de las hojas. Si no los combatimos a tiempo pueden alcanzar un gran tamaño y provocar daños importantes.

Para combatir a estos dañinos invasores te recomendamos que los quites manualmente o que pongas pequeñas trampas para evitar usar productos químicos que puedan dañar las plantas o los peces del estanque. Como trampa puedes sumergir ramas de morera o de sauce en el borde del estanque para que cuando los caracoles vayan a alimentarse queden agarrados de las ramas. Las levantarás tres veces al día para ver si algún villano caracol ha quedado prendido.

Amigos del estanque
Si el tamaño de tu jardín acuático lo amerita podrás incorporarle peces, sapos y caracoles inofensivos que darán al ecosistema el movimiento que necesita. Los peces serán incorporadas cuando hayan pasado algunos meses desde que armaste el estanque y los sumarás gradualmente.

¡Manos a la obra!
¡No esperes un minuto más! Con todos estos consejos te encuentras en totales condiciones para montar tu propio jardín acuático y tener éxito absoluto en el emprendimiento.

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