Diseñando un jardín acuático (parte I)

El agua se utilizó por primera vez como elemento decorativo de jardines hace más de 2500 años en los jardines de los persas. La cultura china también incorporó el agua en sus jardines con fines decorativos y ésta costumbre se trasladó a Europa años más tarde.

Podemos definir a los jardines acuáticos -o estanques-  como recipientes que contienen agua y que se utilizan para cultivar plantas acuáticas. Los tamaños varían desde pequeños estanques para balcones y terrazas hasta grandes lagos -sin olvidar fuentes y cascadas donde el agua está en continuo movimiento-.

¿Cuento con el lugar adecuado para tener un estanque?
Puedes tener un jardín acuático tanto en un terreno amplio como en un balcón. Lo importante para las plantas que habitan en él es la temperatura del agua. Por ende, si el estanque es pequeño hay que protegerlo tanto de las heladas del invierno como del calentamiento excesivo del agua en verano.

Podemos decir entonces que lo más importante es contar con un lugar resguardado, que el estanque esté rodeado de vegetación que lo proteja del frío y del sol excesivo. No obstante hay que evitar la cercanía de árboles caducos y de otras plantas que ensucien el agua al perder sus elementos. En este sentido el viento es otro enemigo de los estanques.

Construcción del estanque
Al igual que las piscinas, los estanques pueden comprarse prefabricados -ya sea de plástico o de alguna fibra- en diferentes formas y tamaños. También puedes construirlo con cemento e incluso recubrirlo con cerámicas a tu gusto.

La profundidad del estanque será directamente proporcional a la superficie del mismo. Es recomendable que la profundidad del estanque no sea mucho menor a la mitad de su diámetro. Aunque hay plantas flotantes como los nenúfares que viven bien en estanques de diez centímetros,  en general la profundidad no será menor a cincuenta centímetros.

Esto se debe a que si puedes definir varias profundidades en tu estanque esto te permitirá una mayor variedad de especies acuáticas en él.

Tipos de plantas para estanques
Como decíamos, hay diferentes variedades de plantas acuáticas que necesitan ser cultivadas en diferentes profundidades. De las variedades de plantas acuáticas sólo podemos apreciar en la superficie sus hojas y flores; el resto de la planta está sumergida.

Las plantas flotantes tienen la capacidad de almacenar aire en sus hojas y esto les permite flotar completamente en el agua. Un ejemplo son los camalotes. En el otro extremo están las plantas sumergidas, que aunque no pueden ser apreciadas, se utilizan para aportar el oxigeno necesario al agua del estanque. Estas plantas son las que se utilizan comúnmente en las peceras.

Una cuarta variedad de plantas acuáticas son las palustres. Éstas se adosan a las paredes del estanque (fondo y bordes) y dejan ver sus tallos emergiendo de la superficie.

Finalmente lo más importante: el agua
Utiliza agua de pozo ya que el agua del grifo contiene cloro y esto la hace tóxica para los peces del estanque.

Las plantas serán agregadas paulatinamente al cabo de unos días. Primero colocarás las plantas sumergidas para nivelar el oxígeno. Luego incorporarás las plantas acuáticas y finalmente las variedades flotantes.

En la segunda parte de éste artículo hablaremos del mantenimiento y te explicaremos más detalladamente cómo construir tu propio estanque.

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