Cuidados de las plantas de interior

Luminosidad: la cantidad que hay en una habitación queda determinada por la orientación de las entradas de luz.

Por ello es importante saber qué plantas estarán mejor junto a una ventana que da al norte y cuáles estarán más lozanas en otra orientada al sur. Esto puedes consultarlo con un profesional, él te indicará la ubicación más adecuada para cada especie. Si la estancia donde la quieres poner tiene poca claridad, puedes colocarle un foco de luz artificial, a unos 30-40 cm de distancia, o un espejo por detrás.

En el caso de que observes que la planta desarrolla más follaje de un lado que de otro, gírala un poquito cada semana para que crezca armoniosamente.

Humedad: si está en una habitación con calefacción, procura vaporizarla con agua destilada con regularidad (excepto las que tienen hojas con vello); de este modo no sólo mantendrás el nivel de humedad estable que necesita sino que evitarás que sea atacada por los ácaros.

Riego: siempre según sus necesidades (recuerda que es más fácil matarlas por exceso de agua que por falta de ella). Vigila que ésta esté a la misma temperatura que el sustrato para no dañar las raíces, sobre todo en estos meses invernales.

Fertilizante: ajusta las cantidades a su ritmo de crecimiento y al tamaño de la maceta. Una planta que crece muy rápido en un contenedor pequeño necesitará más fertilizante; las de desarrollo lento basta con abonarlas una vez al mes.

Cómo mantener las hojas limpias

La única forma de eliminar el polvo que se acumula sobre los plantas es haciéndolo manualmente. Ármate de paciencia y sigue estas sugerencias para que queden impecables.

• Para lavar las hojas grandes, moja una esponja en una solución hecha con una cucharada de leche y cinco de agua o en cerveza sin diluir. Pasa la mezcla sobre las hojas con cuidado y luego sécalas, una a una.

• En el caso de las hojas pequeñas diluye una cucharadita de gel de baño en un litro de agua. Pulveriza la planta con la solución y, a continuación, empápala con agua, preferiblemente mineral embotellada o destilada, sobre todo en las zonas donde contiene mucha cal.

• Elimina las manchas blancas que se producen por el exceso de esta sustancia, pulverizando las hojas con agua y vinagre (una cucharada sopera por litro será suficiente).

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