Continuamos con nuestra recorrida por los estilos decorativos, para en este caso centrarnos en otras dos propuestas estéticas de importancia: el Art Nouveau y su extrema elegancia y el estilo Ecléctico, que nos aporta una dosis de frescura, libertad y originalidad.
Como estilo artístico integral, el Art Nouveau comenzó a desarrollarse sobre 1880, pero en realidad alcanzó su pico creativo en la última década del siglo XIX. De origen inglés, aunque su nombre fuera extraído de una tienda parisina, este movimiento se propagó rápidamente por todo el continente europeo.
Sin embargo, no registró las mismas características en cada lugar. Tomó diferentes denominaciones según el espacio geográfico y adaptó sus preceptos estéticos generales a la idiosincrasia de cada país o región. Influyó con gran fuerza en la arquitectura y en una amplia gama de objetos artísticos y decorativos, transformándose en un estilo con manifestaciones en todo el campo de las artes.
Dentro del interiorismo y la decoración, su mayor impacto (que llega hasta nuestros días) se registró en el mobiliario. Es así que en la actualidad muchos fabricantes de muebles y casas de decoración siguen apostando al mobiliario que responde a estos patrones estéticos, teniendo en cuenta sobretodo la fina estampa y el alto sentido artístico de los muebles de este estilo.
Muebles sensuales
La característica que marca más firmemente al Art Nouveau en los muebles es el empleo continuo de grandes curvas sinuosas, prácticamente en todas las propuestas. Sucede que el Art Nouveau busca eliminar cualquier vestigio de simetría, obviando en consecuencia las líneas y ángulos rectos.
El objetivo es resaltar la elegancia de la curva, su carácter femenino y claramente identificable con las formas de la naturaleza, lo que remarca el espíritu romántico y utópico del estilo, en contraste con la solidez del diseño industrial. Esto se traduce en el empleo de materiales livianos y fácilmente modificables.
Al mismo tiempo, los motivos y detalles decorativos que se aplican a muebles y complementos van en el mismo sentido. Así puede encontrarse una larga lista de elementos como sirenas misteriosas, hojas y ramas, aves o figuras llameantes. Un estallido de vida y poesía en los muebles y elementos del hogar.
Eclecticismo decorativo
El estilo ecléctico, en tanto, aborda una búsqueda estética claramente diferente. La combinación de elementos provenientes de diferentes épocas y estilos, con el propósito de lograr una personalidad decorativa en esa mezcla, es el propósito de este estilo, que triunfó en el marco del diseño de interiores durante el siglo XX.
A la manera del retro o el vintage, busca la combinación de complementos y accesorios contemporáneos y clásicos, en un escenario de completa libertad que no entiende de ninguna restricción o regla. La única norma, en este caso, es hallar una combinación de elementos y estilos que resulte armónica y responda al espíritu del ambiente en cuestión.
Como en estas propuestas pueden mezclarse elementos minimalistas con rústicos, o toques barrocos con diseños tecnológicos, muchas veces se emplea como criterio organizador un tema o motivo que aúne la selección decorativa. De esta forma, por ejemplo, el sentido puede ser espiritual, evocativo de un film o ecológico. El único límite, en este caso, será nuestra creatividad…
En síntesis, ambos estilos son alternativas a considerar en nuestros ambientes, aunque vale la pena tener en cuenta que tanto el Art Nouveau como el eclecticismo marcarán muy fuertemente la personalidad de los espacios a decorar, por lo tanto hay que pensar seriamente dónde se emplearán. Si resultan muy fuertes para dominar toda la casa o un ambiente central, pueden emplearse como pequeños detalles de color en algunos sitios muy concretos del hogar.
Tags: Art Nouveau, ecléctico, estilos decorativos
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