Interiorismo > Habitaciones

Estar en movimiento

Escrito por Sol / 21 de julio de 2009

A veces renovar no quiere decir agregar nada nuevo sino que puede tener que ver con un cambio de look, un nuevo aspecto, una nueva forma de acomodar.

Periódicamente puede ser muy grato reorganizar ciertos ambientes, hacer que luzcan diferentes, buscar formas innovadoras que nos hagan sentir renovados.

Ponerse en acción

Antes que nada pensemos que si vamos a hacer grandes cambios puede que necesitemos un acompañante. Mover mueves, objetos pesados y grandes no suele ser tarea para uno solo, además poder visualizar el espacio desde más de una sola mirada puede ser mucho más enriquecedor. Lo primero es pensar donde nos gustaría colocar cada cosa. Supongamos que queremos reorganizar nuestro cuarto.

Comenzamos por imaginar el cuarto vacío. Pensando desde cero cuál sería el espacio ideal para cada uno de los grandes objetos. Cama, televisor, armarios, roperos y otros muebles grandes son los primeros que debemos ubicar. Una vez que lo tenemos en la cabeza: ¡manos a la obra!

Atención: puede que al terminar de mover todo no nos quede exactamente como lo habíamos pensado y tengamos que repetir este proceso una cantidad de veces considerable. A no desesperar, es importante tomar estos momentos como espacios personales, propios, casi de entretenimiento y no de obligación.

El cambio como símbolo

El resultado final suele ser muy gratificante. Ver que hemos cambiado nuestro lugar, lo hemos modificado con nuestras manos y ahora luce diferente. Un buen momento para encarar un cambio así son los cambios de etapas. Al terminar un año, un ciclo determinado, festejando un cambio significativo en la vida. Esta es una manera de mentalmente poder hacer, también, un cierre a la etapa anterior. Por ejemplo, al terminar un ciclo universitario importante, o al ingresar a un trabajo que realmente estábamos esperando con ansias o, por qué no, ante una ruptura amorosa.

A veces, visualizar un cambio en un espacio físico vital para nuestras vidas como puede ser nuestro cuarto o un comedor es, además, un símbolo de cambio.

Aprovechar para poner orden

Otro gran beneficio de estos cambios rotundos en los ambientes de una casa es que se puede aprovechar para poner un poco de orden. Cuando movemos muebles solemos encontrarnos con libros, apuntes, papeles y objetos que ni siquiera sabíamos que estaban allí. Así que podemos revisar lo que tenemos, organizarlo e incluso deshacernos de aquello que ya no sirve. Una limpieza general enmarcada dentro de un gran cambio.

Tags: , , ,

No hay comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?

Deja un comentario