La vuelta de vacaciones es un momento para disfrutar de la terraza, patio o jardín, y de recoger y sembrar para continuar con su ciclo de vida.
La vuelta de vacaciones nos recibe con una terraza, un patio, un pequeño jardín semisalvaje y exuberante, del que disfrutaremos hasta entrado el otoño. Pero el calor también ha hecho sus estragos: flores mustias, hojas secas, quizás alguna planta muerta… y el fin de la floración de muchas de nuestras especies.
Es el momento de disfrutar con las manos, eliminando hojas marchitas y malas hierbas, guiando las trepadoras o colocando tutores en aquellas que han crecido demasiado. Si te gusta un estilo algo imprevisto, “un jardín a la italiana”, deja que las maduras semillas campen a sus anchas por macetas y parterres y te sorprendan con agrupaciones espontáneas en primavera. Recógelas cuidadosamente y guárdalas en un lugar oscuro si prefieres ser tú el rey de tu jardín.
Reinicia la aplicación de abono, insecticidas y fungicidas, especialmente en las rosas, que nos regalan ahora sus últimas flores pero son afectadas por la humedad. Y reaviva su color con flores de otoño:
- con crisantemos, la flor del sello imperial, puedes combinar sus diversos colores y… atreverte con el té de crisantemo, añadiendo flores blancas cuando te prepares un té verde, las ensaladas de pétalos de flores o la mermelada de flores de otoño (recoge 300 g de pétalos de rosa o violeta a primera hora de la mañana y déjalos en maceración en 100 cl de agua durante un día, añade 200 g de azúcar moreno y pon la mezcla en tarros de cristal al baño maría hasta que espese).
- con una gran alfombra de ranúnculos, verdolagas de flor, dalias, hibiscos… o en compactos matojos en maceta.
- con árboles o arbustos que despliegan sus tonos cálidos como el arce japonés, el espino de fuego, leonotis, etc.
Continúa con el ciclo de renovación: planta plantas anuales que crezcan en otoño e invierno, como ciclámenes o violetas, bulbos que florecen en primavera, como tulipanes, jacintos, narcisos o lirios, y hortalizas como la lechuga, cebollas o calabazas.
Prolonga el regalo de agradecimiento que te hace la naturaleza por tus cuidados con ramos de otoño a base de naranja fuerte, verde oscuro y marrones, mézclalos con ramas de bosques, con bayas, con granadas bordes miniatura, algarrobos, abundantes en lindes de caminos. Después de la explosión de vida y de calor que llega a su fin, el ser vivo necesita prepararse para la nueva temporada y nada mejor que un relajado viaje visual a los colores que trae el otoño.
Tags: cuidados septiembre, flores otoño
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