Interiorismo > Salón

Cortinas

Escrito por admin / 24 de septiembre de 2008

Las cortinas son las encargadas de vestir la casa. Las ventanas son un punto de contacto permanente con el exterior.

Las cortinas son las encargadas de vestir la casa. Las ventanas son un punto de contacto permanente con el exterior. A través de ellas entra calor, frío, ruido y, claro, luz. Es la suma de estos aspectos prácticos lo que hace tan compleja la elección de la mejor cortina. Y mientras que una mala elección puede tener un resultado disfuncional, una cortina apropiada se incorporará naturalmente al ambiente aportándole belleza y estilo.

Por donde empezar

Hay que analizar las características de la ventana y la función de la nueva cortina. De la abertura, hay que observar como abre (hacia adentro, hacia fuera o si tiene sistema corredizo) y que elementos la rodean (muebles o estufas, por ejemplo). Una vez determinados los sistemas viables, pasamos a la función: ¿cuanta luz queremos filtrar? ¿ las necesitamos para amortiguar ruidos? Luego, sí, la cuestión estética que presenta dos opciones: colocar una cortina con personalidad ó dejar que se asimile al ambiente.

Las medidas

La cantidad de género varía según el modelo de cortina y el ancho del rollo de la tela elegida. Para cortinas tradicionales, como las clásicas de dos paños – con tablas, tablas encontradas ó frunces-, se calcula dos veces y medio el ancho de la ventana. Así para una ventana de 2 metros de ancho por 2.20 de alto se necesitarán cinco ó seis metros de género (considerando rollos de tres metros de ancho) ó el doble si estamos hablando de rollos de 1.40 m. En el caso de las cortinas orientales o romanas, a la medida de la abertura se le deben añadir 20 cm.: la medida de marco a marco más una demasía de 5 cm. por lado. Este es un dato crucial, ya que el error más frecuente es obviar el marco cuando se toman las medidas.
La tendencia es que las cortinas toquen el suelo, una opción algo incómoda que puede resolverse llevándolas a un centímetro del piso. Aunque si el género es muy pesado, su mismo peso hará que con el tiempo se alargue y toque el piso.

Limpieza y mantenimiento

Es fundamental averiguar el sistema de limpieza que mejor se aviene a cada género. Las telas aptas para el lavado manual se tratan con jabones neutros, y se debe repetir tres ó cuatro veces el proceso. Si se ponen en el lavarropas hay que retirar los ganchos y lavar varias veces.
En los ambientes más expuestos a la suciedad pueden colocarse voiles de textura rústica, ya que el acrílico de su composición facilita el lavado frecuente. Por último, se aconseja colgarlas algo húmedas después del lavado, para que se vayan planchando por su propio peso.

Tags: , ,

No hay comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?

Deja un comentario