Llegan los últimos días del año y con ellos la sensación de renovación, de cambio de aire, de tiempo y de pequeña etapa. Muchas veces la manera de hacer táctil esta sensación de final y de nuevo comienzo es haciendo actividades de congregación y festejo que apuntan justamente a esta idea de recomenzar, de empezar una hoja en blanco.
El clima de la llegada de fin de año puede ser ideal para el trabajo en los grupo y los vínculos laborales. La predisposición que genera el clima festivo del último mes del año puede ser utilizado en el mejor de los sentidos para ahondar en un ambiente feliz en nuestro trabajo.
Un juego con sorpresas
El juego del amigo invisible es realmente sencillo pero puede convertirse en algo entretenido y generador de las mejores energía para despedir el año en un ambiente vinculado a las obligaciones y las responsabilidades como es el trabajo. ¿En qué consiste? Vamos a explicarlo desde el comienzo. En un recipiente ponemos pequeños papeles con los nombres de todos los que van a jugar.
Cada uno saca un nombre y lo guarda en secreto, por supuesto nadie puede tener su propio nombre. Ahora bien, elegimos un día para terminar el juego. Lo ideal es tener 20 o 25 días para el desarrollo de mismo. Hasta ese día cada cual deberá dejar pistas a la persona que le toco en el papel presentándose como su amigo invisible acercándolo o alejándolo de su verdadera identidad.
Por supuesto que a medida que se desarrolla este ir y venir de las pistas se pueden ir armando alianzas y complicidades intentando hacer más atractivo el juego. Con las pistas se puede entregar alguna pequeña sorpresa, como por ejemplo una golosina. Lo ideal es dejar algún rastro cada dos o tres días siempre haciéndolo de tal manera que sea difícil hallar la verdadera pista. Los datos que se dejen pueden ser datos verdaderos, falsos o ambiguos, incluso contradictorios entre si. Lo ideal, por supuesto, es no escribirlas con nuestra propia letra para no hacer evidente nuestra identidad.
Dinámica de grupo
Lo interesante de estos juegos va más allá de lo plenamente lúdico. Tiene que ver con la dinámica de grupos y con el poder generar un clima amable, de compañerismo entre los trabajadores de un mismo espacio. Por otro lado es una excelente manera de conocer a quienes comparte con nosotros cada día de nuestras vidas, realizando una labor en conjunto que a veces se da por separado.
Tags: amigo invisible, compañeros, juegos, terminar el año, trabajo
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